El Jardín Botánico Atlántico de Gijón tiene una extensión de 150.000 m², se encuentra cerca del campus y de LABoral, a unos 3 kilómetros del centro urbano de la ciudad, en unos terrenos de las parroquias de Deva y Cabueñes.

Inaugurado el 25 de abril de 2003, es el único jardín botánico de Asturias. Dentro de todo este terreno se catalogan alrededor de 30.000 plantas de 2.000 especies distintas. El jardín está divido en cuatro entornos diferenciados, que son el entorno Cantábrico, la factoría vegetal, Jardín histórico de la Isla y el itinerario atlántico.


El Sábado 7 de Septiembre quedamos a las diez de la mañana en la entrada del Jardín Botánico de Gijón para realizar una sesión de trabajo de campo por su interior. No cabe duda de que un Jardín Botánico se caracteriza por su excepcional belleza visual y sus agradables olores, pero nosotros nos dirigimos hasta allí a escuchar, queríamos saber a que suena el Jardín Botánico de Gijón. Y para ello que mejor cosa que realizar un paseo sonoro en grupo por sus diferentes entornos. 

Llevaba unos días lloviendo en Gijón, pero tuvimos la suerte de que durante el paseo no lo hiciera, aunque todo el agua caída hasta ese momento determino el paisaje sonoro que encontramos a nuestro paso.

El Jardín Botánico de Gijón sonaba a pisadas en caminos de tierra y graba; a pájaros cantando, a agua de río y lluvia, a molino de la Quintana, a gotas de agua golpeando sobre plantas, árboles y suelo, a visitantes silenciosos, a maquinaria de jardinería, a pisadas sobre tarima, a golpes de golf, a carbayera y a motores de los vehículos que circulaban por las distintas carreteras que hay en su exterior, Es una pena que en un espacio tan bello, los sonidos producidos por los coches formen parte de su paisaje sonoro.

La grabación se realizó con microfonía binaural. Se recomienda escuchar con auriculares

Después del paseo sonoro, como siempre estuvimos intercambiando las sensaciones que habíamos tenido, unos desde una escucha creativa, comentaron que sonidos podrían ser interesantes grabar o no para poder utilizarlos en la creación sonora y otros se enfrentaron al paseo con una actitud de escucha activa y critica, analizando el campo sonoro total, centrándose más en al acto de escucha y como los sonidos condicionan un lugar.



Más tarde nos separamos para realizar grabaciones. Al estar lloviendo nos resultó interesante realizar alguna grabación con hidrófonos y micros de contacto

Aquí una serie con extractos de grabaciones realizadas con hidrófonos bajo el agua y sobre una tarima golpeada por gotas de agua, y de grabaciones con micros de contacto colocados en una barandilla metálica sobre la que también caen gotas de agua

Damos las gracias a los responsables del Jardín Botánico Atlántico de Gijón por invitarnos a pasar una mañana en ese fantástico espacio.